youtubre facebook twitter instagram linkedin
  • Home
  • Catálogo
  • Cinosargo
    • Revista Cinosargo
    • Quiénes somos
    • Cámara Chilena
    • Eco Edit
  • Tea Party
  • Frankfurt Rights
    • Profile
    • Company titles
  • Autores
  • Tienda

Cinosargo





http://www.letralia.com/ciudad/hernandez/131010.htm

1
Gu Cheng, Hai Zi, Ge Mai y Luo Yi-He forman el parte suicida de un libro en el que Wilfredo Carrizales ha sabido trasegar un tema bastante delicado. Por supuesto, el autor de Cuatro poetas suicidas chinos (Ediciones Cinosargo, San Marcos de Arica, 2003) aclara que no son cuatro los poetas de ese país que hicieron de sus vidas escenario de una trama personal más parecida a una épica que multiplica nombres y destinos. No; el estudioso sinólogo venezolano habla de una cantidad importante de escritores de esa inmensa nación asiática que escogieron el suicidio como una salida a sus angustias.
En el prólogo de la obra el autor afirma: “La tradición del suicidio en China es única en dos sentidos. El primero: el sistema de valores de la antigua China tenía una clara definición de misión que cada persona estaba obligada a su cumplimiento como un adulto responsable (...). El autosacrificio, por lo tanto, denota un positivo gesto que afirma la santidad de la existencia humana”. Más adelante Carrizales destaca: “El segundo sentido en el cual los chinos valoraban el suicidio puede ser único en la tradición de China: la narrativa y la historia con frecuencia emergen como un todo, con la segunda sirviendo a una distintiva función descriptiva”. Así, según expresa el autor, en el país asiático los llamados letrados y los hombres de Estado “eran uno y el mismo y los funcionarios en la posición de inmortalizar a otros y las figuras históricas estaban también bien entrenados en la imaginación literaria”.
En fin, en China el suicidio no es un simple argumento para acabar con el sufrimiento. Va más allá de cualquier metáfora. Se trata de un valor. En tal sentido, quienes acudían o acuden al suicidio tenían o tienen a su cargo altas responsabilidades morales, políticas o académicas. De allí la importancia de este texto que Wilfredo Carrizales ha puesto en nuestras manos.

2
Colgarse de una viga, lanzarse a un río, a un lago, a un pozo o al mar, cortarse la garganta con un cuchillo, incinerarse, matarse de hambre, saltar de un edificio, cortarse las venas, pegarse un tiro en la boca son algunas de las modalidades o métodos usados por los chinos quienes ya no quieren estar en este mundo.
El poeta Gu Cheng, luego de usar un hacha contra su mujer, en octubre de 1993, decidió ahorcarse. A los 37 años este privilegiado ciudadano chino, hijo de un alto jerarca del Partido Comunista, se quitó la vida luego de haber pasado por muchas experiencias, entre ellas haber superado la hegemonía de la llamada revolución cultural. Su trabajo comenzó a ser valorado a partir de 1979.
Leer este texto de Gu Cheng nos acerca a un verdadero poeta: “si tú andas conmigo, / entonces puedes sumar las huellas de mis pies; / / si yo te sigo a ti, / sólo puedo ver la sombra de tu espalda”.

3
El poeta Hai Zi, quien realmente se llamaba Cha Haisheng, escogió una terrible forma de morir: se acostó sobre los rieles del tren y dejó que éste lo destrozara. Había nacido el 24 de marzo de 1964. Estudió Derecho en la Universidad de Peking y dio clases en la Universidad de Ciencias Políticas y Jurídicas de China.
Se le considera como uno de los más relevantes poetas contemporáneos de China. Dejó una larga lista de poemas en los que desarrolla el sentir por la pérdida de la China agrícola. Se trata de una poesía quizás un tanto conservadora, pero de mucho brillo paisajístico.
“Canción del suicida” define su destino: “escondido en el agua de la tarde / levanta brevemente la cortina / una o dos ramas de árbol se extienden hacia acá / cuerpo, la piedra preciosa de la superficie del agua / enfrentada a la botella medio agrietada / el agua dentro de la botella no puede agrietarse (...) tú disparas el rifle, solitario regresas a la tierra natal / tú pareces una paloma / que cae en la cesta escarlata”.

4
Ge Mai o Chu Fujun tomó la decisión de arrojarse a un río con una roca atada al cuerpo en la cercanía de la capital. Había superado los exámenes para ingresar a la Universidad de Peking, de donde egresó como experto en idioma chino y llegó a trabajar en la revista Literatura de China. Sin mirar a los lados, el 24 de septiembre de 1991 se lanzó a las aguas de un río próximo a Peking.
Amante del agua, escogió el agua para morir. Escalaba montañas y le gustaba viajar mucho. Escribió poesía libre, sin rima, pero también trabajó el ensayo. Destaca en sus trabajos un conocimiento del idioma y una manera muy particular de usarlo, según destaca Carrizales.
En “Señor de lo desconocido” lo podemos advertir: “Yo te escuché a ti en medio de la vida solitaria / Tu gran sonido estremece las brillantes tejas y los cultivos / Desde una oscura noche, como esa, como esa niebla densa / Yo ando el viaje de vuelta, la ruta de ese destino (...) Mas él finalmente obedece el llamado del destino: / Yo me convierto en el más joven entre el grupo de cadáveres / Pero no puedo ser el rey del grupo de cadáveres”.

5
El último de los poetas estudiados por Wilfredo Carrizales es Luo Yi-He, quien nació en Peking en febrero de 1961. Sus padres fueron castigados durante la malhadada revolución cultural, y fueron enviados al exilio a la China central. Se especializó en literatura china en la Universidad de Peking. Trabajó como periodista en la revista Octubre, donde desarrolló artículos sobre poesía y novelas. Comenzó a publicar sus trabajos creativos en 1983. Participó en muchos eventos poéticos.
Luego de los acontecimientos de la plaza Tian An Men pierde la vida. Se dice que se envenenó. Contaba con sólo 28 años. Un segmento de “Lodo” dice: “Junto con el sol que brilla / Yo regreso para ser lodo / La tierra machaca mis dedos”. El símbolo es más que evidente.





Viernes 3 de mayo de 2013
 
Presentación en el Café Literario - Libro Ramal (Fondo de Cultura Economica) de Cynthia Rimsky 
a las 17:00 horas



CONVERSATORIO DE EDITORIALES INDEPENDIENTES


    • viernes
    • 20:00

  • Estimados Amigos:

    Queremos invitarlos a participar de las diversas actividades que Balmaceda Arte Joven Antofagasta tiene preparadas para toda la comunidad en el marco de FILZIC 2013. Una de ellas, la cual se realizará el próximo viernes 03 de mayo, consiste en un conversatorio denominado “EDITORIALES INDEPENDIENTES”. 

    La idea de esta actividad, es generar un interesante debate en torno al potencial desarrollo de micro-editoriales descentralizadas en una escena marcada y dominada por las grandes editoriales.

    En la oportunidad, presentarán sus ideas y experiencias, Víctor Escobar del Sello Indiana Music Label, Daniel Rojas de Editorial Cinosargo, Rodrigo Ramos, destacado escritor y periodista antofagastino y Rodrigo Hidalgo, Coordinador Literario de Balmaceda Arte Joven.

    Los esperamos a todos quienes deseen sumarse al debate y aportar con ideas y opiniones el día viernes 03 de mayo, a las 20:00 hrs., en el Edificio Comunitario FME (O´Higgins 1280).

    ¡No faltes!



Sábado 4 de mayo de 2013


Presentación de Cuatro Poetas Suicidas Chinos (Cinosargo 2013) en FILZIC 2013


Mudanzas: entrevista al sinólogo venezolano Wilfredo Carrizales

Guillermo Bravo | Fuente: http://china-files.com/es/link/28235/mudanzas-entrevista-al-sinologo-venezolano-wilfredo-carrizales
A Wilfredo se le cayó la barba. Era una larga barba negra que le llegaba al pecho, y sin ningún motivo particular, se le cayó hasta el último pelo. Ahora con la primavera pekinesa le ha vuelto a nacer, aunque blanca -casi gris- y menos caprichosa. Ya no esconde una sonrisa irónica, venezolana.

El poeta lleva casi 20 años viviendo en esta ciudad, a veces con resignación, a veces con la pasión del sinólogo que puede leer los detalles de ciertas arquitecturas o estatuas que le salen a su paso. 

En Cagua, la ciudad de su infancia y juventud, China era una promesa extraña, en Beijing, China no es menos lejana. 

Este sinólogo que habla el mandarín a la perfección dice que siente que no llegará nunca a comunicar en esa lengua. Hablar es comerciar con malentendidos, pero hablar en chino para una persona crecida bajo una lengua tan distinta -como la lengua de Cervantes- es como manejar maquetas. 

Carrizales es autor de, entre otros, Ideogramas (1992) Mudanzas, el hábito (2003), Calma final (1995), Textos de las estaciones (2003), Postales (2004) y La casa que me habita (2004). 

En un bar cerca del lamasario de Beijing, mirando la gente pasar, muestra la punta de su iceberg personal. 

¿Cómo comenzó su interés por China? 

A partir de la lectura de algunos ejemplares de la revista “China Ilustrada” que adquirí en 1972 en una librería de la ciudad de Maracay, capital del estado Aragua, Venezuela. Recuerdo que me impresionaron mucho las fotografías a todo color que ilustraban la nueva vida de los campesinos chinos durante la llamada “revolución cultural”. Luego me dediqué a estudiar las obras de Mao Tse-tung (así se transcribía su nombre por aquella época en caracteres latinos), especialmente los textos filosóficos y políticos. Todo esto me llevó a anhelar un viaje a China para conocer de primera mano lo que predicaban los artículos y textos leídos. 

¿Y cuándo realizó ese viaje? 

En octubre de 1976. Vine becado por el gobierno chino. Llegué a Peking exactamente un mes después de la muerte de Mao Tse-tung y comencé a estudiar el idioma chino de inmediato en el antiguo Instituto de Lenguas Extranjeras de Peking, hoy llamado Universidad de Lenguas Extranjeras y Cultura. 

¿Cómo ve el estado de la sinología en Latinoamérica en la actualidad? 

Los estudios sinológicos en Latinoamérica son muy incipientes. Sólo México ha persistido, a través de un par de instituciones académicas, en la investigación, traducción y publicación de materiales provenientes de China. En el resto de nuestros países China sigue siendo un misterio, una incógnita que no se atreven a desvelar, un reto que no se arriesgan a escudriñar con sus propias herramientas. 

¿Qué consejos le daría a alguien que se inicia en el estudio del lenguaje chino y de China?

Aunque no suelo dar consejos porque no me gusta fungir de “sabelotodo”, podría decirles a quienes empiezan a estudiar el chino y a China que deben dejar de lado los prejuicios existentes con respecto a los dos y aventurarse (en el buen sentido de la palabra), con audacia y sin miedo, en la aprehensión, en primer lugar, de la difícil lengua china, y en segundo lugar, ir descubriendo paulatinamente las claves de la cultura y pensamiento chinos. 

¿Qué significa escribir poesía en español cuando se vive en otra lengua? 

Bien, es verdad que yo vivo en China, pero a la hora de escribir poesía u otros textos literarios, pienso y creo en español. Además no escribo para los chinos: mis lectores están entre los hispanohablantes. Puede que alguna forma o estilo de mis escritos esté marcada a veces por la “manera china” de sentir y ver, mas básicamente yo me desenvuelvo en español y en este idioma gozo y padezco. 

¿Qué deben aprender –según su punto de vista- los escritores chinos? 

A no ser tan aburridos, a jugar más con el lenguaje, a olvidarse de la carrera de la fama y comenzar a escribir con más garra... 

¿Qué deben aprender –según su punto de vista- los escritores latinoamericanos de los escritores chinos? 

Yo creo que no es mucho lo que puedan aprender. La literatura china contemporánea está muy por debajo de la que se hace en Latinoamérica. 

¿Cómo son sus hábitos de escritura? 

Por lo general me gusta escribir después de las nueve de la noche hasta las dos o tres de la madrugada. Si traduzco, prefiero hacerlo de día. En algunos ocasos, ignoro la causa, me dedico a componer poemas sin una temática ni estructura definidas. Fluyen –creo- espontáneamente. 

¿Cuáles son las mayores dificultades de traducir desde el chino? 

Ante todo hay que precisar de cuál chino. ¿Del antiguo, del llamado “clásico” o del moderno? Porque cada uno de ellos conlleva su propia dificultad. Por supuesto que mientras más alejado en el tiempo esté de nosotros una forma del idioma chino, mayor es la dificultad para la comprensión y la acertada traducción. Lo más arduo resulta traducir poesía y filosofía antiguas. Las dificultades de traducir del idioma chino antiguo derivan de sus propias características: lengua aglutinante, monosilábica, polisémica, carente de género y número, verbos sin conjugación... En el chino moderno persisten algunos de esos rasgos y se han agregado otros nuevos, especialmente notorios en literatura y poesía. 

¿Cuáles son esos nuevos rasgos? 

Los nuevos rasgos del idioma chino moderno tienen que ver con el uso de neologismos, vocablos provenientes de lenguas occidentales y una mayor flexibilidad en el empleo de la sintaxis. 

¿Cuál es su escritor chino preferido? 

No sé si esta pregunta se refiere a escritor chino contemporáneo o de la época feudal. No leo a los escritores contemporáneos. Del siglo pasado me gusta Lu Xun (antes transcrito como Lu Xin) y de la época del feudalismo, Feng Menglong de la dinastía Ming y Yuan Mei de la dinastía Qing. 

China se pregunta por qué sus productos culturales no penetran en Occidente. ¿Cuál es su opinión sobre este tema? 

Habría que precisar primero ¿qué se entiende por Occidente? ¿Toda Europa más los Estados Unidos y Canadá? ¿O sólo una parte de Europa? ¿O únicamente Estados Unidos y Canadá? Yo considero que algunos productos culturales chinos como la ópera de Peking, la acrobacia y la magia son bien recibidas en los países occidentales donde se presentan. Otra manifestación cultural que atrae especialmente al público de Europa, Canadá y Estados Unidos es la pintura tradicional china y lo mismo podría decirse de la porcelana. En el aspecto cinematográfico, las películas chinas han devenido en filmes efectistas y comerciales y si atraen a algunos espectadores serán de los estratos bajos de la población de los países occidentales. Un fenómeno a resaltar, por su presencia en exposiciones y muestras en occidente, sería el de las artes contemporáneas con su dinamismo y excelentes ejecutantes en pintura, fotografía, escultura, instalaciones, intervenciones, arte digital.


Lee más sobre Wilfredo Carrizales en Itinerario memorioso por el Beijing de otrora.




 ENTRE BOLAS, DRAGONES Y POETAS CHINOS SUICIDAS                                

                                      Lic. Washington Daniel Gorosito Pérez


Hace unos días acabo de publicar un artículo en mi columna de Análisis Internacional Encuentro con Washington…, titulado: “México, estamos hechos bolas con China”. El título no es más que el juicio que emitiera un experto del país sobre las relaciones chino- mexicanas.
En el lenguaje coloquial mexicano (que es riquísimo, en sabor, calidad y cantidad) estar hecho bolas, se puede traducir como estar confundidos o complicados. La situación comercial y relacional de ambos países es muy compleja.
Sumado a ello tenemos la noticia de la construcción de un enorme Dragon Mart en Cancún, similar al que existe en Dubái, con más de 3040 locales comerciales, un emprendimiento del gobierno chino en territorio mexicano como “cabeza de playa” para profundizar la invasión comercial a América Latina y que ha generado gran conmoción a nivel del empresariado nacional.
El tema China tiene días rondando en mi cabeza de periodista y catedrático universitario que es la misma del poeta y escritor y ¡oh sorpresa!, desde tierras mapuches, el amigo Daniel Rojas Pachas me envía la obra “Cuatro poetas suicidas chinos” de su Editorial Cinosargo, con prefacio, notas, selección y traducción de Wilfredo Carrizales.
Los cuatro suicidas, o poetas muertos, o suicidios poéticos o poéticos suicidios, o poetas suicidas son: Gu Cheng, Hai zi, Ge mai y Lou yi- he.
En esta semana hemos recibido en estas hermosas tierras mexicanas, el equinoccio de primavera, y con ella el renacer de la vida que nos regala la naturaleza, las caravanas de los jardines de niños que con sus disfraces alusivos a esta hermosa estación del año, flores, mariposas, pájaros cruzan la ciudad en estos días con el bullicio que provocan los pequeñines llenos de vida como la primavera, hermosa metáfora.
Primavera que en literatura significa juventud y estos cuatro poetas suicidas chinos eran jóvenes y yo le hubiese puesto al libro: “Cuatro poetas jóvenes suicidas chinos”. No voy a juzgar a nadie por tomar la decisión de suicidarse y menos a “hermanos poetas”, pero sí me llamó la atención como Ge mai se arrojó a un río con una piedra amarrada a su cuerpo, ¿cómo habrá sido el proceso? La elección de la piedra, el atarla o amarrarla, ¿habrá habido un ensayo previo en cómo hacerlo? En fin, muchas preguntas sin contestar, pero no hago la que hace todo el mundo: ¿por qué?
Porque estoy en primavera y la disfruto, empecé a buscarla en estos cuatro poetas:


                                         GU CHENG

Externo: “Las personas pueden crear como las hormigas y embellecer como los dioses” Y yo agrego que en primavera es cuando más trabajan las hormigas y cuando los dioses empiezan a desperezarse. Gu Cheng y la primavera en su poesía:
                                 Esta es la más bella estación
                                 puede olvidar soñar
                                 por doquier todo es flor
                                 se colman las montañas de oscuras sombras que flotan.
Ese poeta que combinó la venta de los deliciosos rollos primavera con la de libros en su “fiesta de primavera”. Y el amor presente:
                                  La tierra es curva
                                  ya no puedo verte
                                  yo sólo puedo ver de lejos
                                  el azul celeste de tú corazón.


                                             HAI  ZI

Presenta magistralmente en su poesía ese “renacer” al que me refería líneas arriba:
                        Desde mañana me haré un hombre feliz
                        alimentaré caballos, partiré leña, recorreré el mundo
                        desde mañana, me preocuparé por los cereales y las verduras
                        yo tengo una casa, de cara al océano, la tibieza
                        primaveral abre las flores
También en la poesía Hai zi encontré la primavera en niña:
                                              Niña.
                                  la primavera es viento
                                  el otoño es luna
                                  cuando yo la siento
                                  ella ya se ha ido a otro lugar
                                  allá los setos de bambú después de la lluvia
                                  parecen un azul riachuelo.
También en sus letras Hai zi nos envía un mensaje o un aviso que a su tiempo debió haber sido decodificado en relación a su autor.
                                         Canción del suicida
                                   Tú disparas el rifle, solitario
                                   regresas a la tierra natal
                                   tú pareces una paloma
                                   que cae en la cesta escarlata.


                                             LUO  YI- HE

La primavera está presente en su obra como metáfora del paraíso y como el “renacer”.
                                   Brillante apaciguamiento
                       La tormenta de primavera de este año
                       No es probable que nos deje escapar suavemente
                       Los diez mil seres crecen por todas partes en el
                       paraíso, en el paraíso, también está creciendo
                       espesos pinares.


                                                    GE MAI

Alteré el orden en que están los poetas en el libro tomando en cuenta el contenido de su obra para el final de este artículo.
                                          A la estrella del ocaso
La estrella del ocaso se eleva desde la tierra y los mares y los océanos.
Yo me paro en el extremo de la noche oscura.
Miro el ocaso que parece un cuerpo desnudo blanco como la nieve.
Yo soy en el espacio la única estrella que brilla.


Como final no me queda más que trascribir los últimos versos del poema: Señor de lo desconocido:

                     Más él finalmente obedece el llamado del destino:
          Yo me convierto en el más joven de entre el grupo de cadáveres.
                     Pero no puedo ser el rey del grupo de cadáveres.

Seguramente su juventud no le permite ser rey a Ge mai, pero cuando llegue el momento lo será, compartiendo el trono con otros príncipes, me refiero a:  Gu cheng, Hai zi y Lou yi- he, los cuatro poetas “jóvenes” suicidas chinos.


                             Lic. Washington Daniel Gorosito Pérez
             


Cuatro poetas suicidas chinos
Wilfredo Carrizales (prefacio, selección, traducción y notas). Ediciones Cinosargo, 2013, 94 páginas.
LUN, 24 de marzo de 2013

Es tan escaso el conocimiento que se tiene en castellano de la literatura china, y en general de toda la literatura asiática, que cada nueva publicación al respecto tiene de entrada un valor inapreciable.

Este libro es una muy buena muestra de cuatro poetas chinos de los años ochenta y principios de los noventa, unidos por diversas circunstancias, entre ellas la que anuncia el título: el suicidio. No es un simple dato ni una curiosidad, sino que pone en relieve el significado que aún tiene, en la sociedad china, el acto de quitarse la vida. En contraste con las sociedades occidentales, la milenaria tradición china del suicidio está ligada a valores o virtudes que van desde la lealtad hasta el sentido de la justicia, significados que por cierto han ido cambiando según los avatares de la historia, pero que aun así perduran en su connotación pública.

Gu Cheng ya era un poeta célebre cuando se ahorcó a los 37 años, luego de matar con un hacha a su mujer; Hai Zi tenía apenas 25 años cuando se acostó en la línea del tren; Ge Mai, a los 24, se amarró una piedra en el cuerpo y se arrojó a un río; Luo Yi-he, a los 28, después de participar en los sucesos de 1989 de la plaza Tian’anmen, se envenenó, aunque algunos sostienen que murió de una hemorragia cerebral.

Poetas disímiles, los tres primeros pertenecieron a la generación de los “poetas oscuros”, neblinosos, de aire romántico, espontáneos, que confían en que el poema sea un arma cortante; en cuanto a Luo Yi-he, de la generación inmediatamente posterior (fines de los ochenta), plantea una poesía más enérgica y, si cabe el adjetivo, barroca. Parecieran llevar la poesía al ámbito rimbaudiano en que se confunde con la vida, justamente para “ser”, ellos mismos, la poesía. Como bien apunta Wilfredo Carrizales en su prefacio, “trascienden lo mundano y solamente muertos pueden probarlo”. —




Artículo sobre Cuatro Poetas Suicidas Chinos (Cinosargo Ediciones 2013) Notas y Traducción
de Wilfredo Carrizales en LUN

http://www.lun.com/Pages/NewsDetail.aspx?dt=2013-03-24&PaginaId=34&bodyid=0






GU CHENG

I

     Gu Cheng (1956-1993) fue un famoso poeta, ensayista, novelista y dibujante chino. Llegó a ser un prominente miembro de los “poetas oscuros”, un grupo de poetas chinos surgido después de las reformas de 1979. Él, junto con Hai Zi y Ge Mai, forman el trío de poetas suicidas de fines del siglo XX.
     Gu Cheng tuvo una vida privilegiada al ser hijo de un destacado miembro del partido comunista. Su padre, Gu Gong, era un poeta del ejército chino. A la edad de doce años, Gu Cheng y su familia fueron enviados a una zona rural de la oriental provincia de Shandong, por causa de la “revolución cultural”, para que se “reeducaran”. En esa región se dedicaron a criar cerdos. Allí, donde permaneció durante cuatro años, Gu Cheng proclamó que había aprendido poesía directamente de la naturaleza.
     A finales de los años setenta del siglo pasado, Gu Cheng figuró como integrante de la revista semiclandestina “Today”, la cual comenzó un movimiento en la poesía conocido como “menglong” que significa “oscuro, nebuloso, confuso” y también “luz débil de la luna”. En poco tiempo, Gu Cheng se convirtió en una celebridad internacional y viajó por el mundo acompañado por su esposa Xie Ye. Luego los dos se asentaron en Auckland, Nueva Zelanda, donde Gu Cheng enseñó idioma chino en la universidad.
     En octubre de 1993 Gu Cheng atacó a su esposa con un hacha y después él se ahorcó. Ella falleció cuatro horas más tarde en un hospital. Él tenía treinta y siete años; ella, treinta y cinco. Todavía existe mucho debate acerca de lo que sucedió realmente aquel día.
     Gu Cheng frecuentemente llevaba como gorra un pedazo de tela recortada de una pierna de pantalón jean. Con esa “gorra” aparece en la portada de uno de sus libros. A la edad de tres años él inventó su propio lenguaje, pero nadie le entendía. Él mismo expresó: “La oscura noche me dio estos ojos oscuros, pero yo los usaré para buscar la luz”.

II

     Gu Cheng se transformó en uno de los más celebrados poetas contemporáneos de China. Algunos críticos ven en su suicidio un desesperado acto de un romántico e “ingenuo” genio, quien había sido maltratado y abandonado por las mujeres que lo amaron; otros críticos consideran su desenlace fatal como un suceso de un inmaduro, auto obsesionado impostor que se había aprovechado de aquellos que lo rodearon. Gu Cheng siempre fue una figura excéntrica en la escena de la literatura contemporánea de China. Con su muerte parecía haber tomado ambos aspectos cuestionados: un niño inteligente y con idiosincrasia o un monstruo.
     La vida de Gu Cheng refleja también los cambios dramáticos operados en China después de 1979 y esos cambios, en lo personal y en lo político, contribuyeron al alcance, riqueza y variación de su obra.
     La carrera de Gu Cheng comienza con el barrido de las cenizas de la “revolución cultural” y el despertar del lirismo en China durante la década de los años ochenta. Los primeros años de su vida en su natal Peking están signados por la comodidad y el confort. Estuvo rodeado por atentos padres y familiares: su padre como crítico, su hermana como tutora y escriba y su madre como antologista. Parecía que su proyecto literario iría tan bien como su niñez.
     Aquel mundo sufrió perturbación prematuramente. Su familia fue lanzada al campo cuando Gu Cheng apenas contaba con doce años de edad. La educación formal de Gu Cheng finalizó en el duro trabajo rural. De aquí se podría deducir que la visión primordial de Gu Cheng surgió marcada por una inocencia natural, la cual lo acompañaría a lo largo de toda su vida.
     Gu Cheng descubriría en aquella “naturaleza desinteresada” uno de sus más comunes tópicos en la maduración de su sensibilidad estética. Él afirmó que aprendió poesía del mundo espontáneo, directa e inmediatamente de la lluvia, las yerbas y los cangrejos. Más tarde todo este caudal sensorial entraría en sus sueños y visiones que engrosarían su ingenio literario. Su desencanto con el mundo de cada día le proporcionó el acicate para aprender a escribir poemas después de las lecturas de otras poéticas. Su padre y la poesía clásica china serían las dos influencias más tempranas que Gu Cheng absorbería.

     En 1974 Gu Cheng y su familia se trasladan de nuevo a Peking y ya él había aprendido a vivir en un mundo alterado. Se convirtió en un trabajador urbano y en un intelectual en cierne, en carpintero, pintor, ilustrador y editor.
     En 1978 se unió a un grupo de viejos escritores asociados alrededor de la revista “Today”. Luego pasaría a identificarse con la nueva poesía “menglong”. Esta poesía ofrecía una visión literaria introspectiva, simbólica y equívoca y les daba a los lectores, sometidos por décadas de poesía didáctica y política, la posibilidad de sorprenderse con un mundo nuevo y fascinante.
     La década de los años ochenta fue el periodo más prolífico de Gu Cheng. Las promesas de libertad, comodidad y estabilidad parecían tener la pretensión de sepultar décadas de agitación política, debacle económica, frustración y hambrunas. Gu Cheng creaba frenéticamente poema tras poema y los enviaba por todo el país a las recién establecidas revistas literarias. Pronto él sería reconocido como un importante poeta emergente, celebrado por sus seguidores y censurado por los medios oficiales, al mismo tiempo.
     En 1987 Gu Cheng y su esposa Xie Ye se trasladaron a Nueva Zelanda, donde él comenzó a enseñar idioma chino en la Universidad de Auckland. Gu Cheng entró en un nuevo tipo de aislamiento, viviendo en una sociedad internacional con la cual no podía comunicarse fácilmente o entenderla. Nunca aprendió otro idioma aparte del chino, a pesar de lo cual tuvo largas estadías en Europa y Nueva Zelanda.

     En 1988 la pareja compró una pequeña y destartalada casa en una isla del Golfo de Hauraki en la costa de Auckland. Allí comenzaron a llevar una existencia de pobres, al estilo de Thoreau, con su hijo recién nacido: una especie de autoimpuesto “reenvío al campo”. La casa, la cual está descrita de manera abierta en su novela “Ying Er”, llegó a ser una prematura obsesión para Gu Cheng. En uno de sus últimos poemas, sobre un brillante día, él escribió: “Escuchen / esta casa es nuestra luz solar”. Su amiga y el objeto de su apasionamiento, Li Ying, se les unió en la isla en 1990. Entonces comenzó el ménage a trois que ronda su novela y muchos de sus postreros poemas. En los poemas, el asunto llega a nosotros a través de un lírico filtro que oculta la contingencia de los versos:

El Sonido de una Ventana que se Abre

                              el sonido de una ventana que se abre
                              tú lo escuchas
                              en la distancia está el mar

        el liso bote
        descansa sobre la duna
        en la distancia está      el mar muy azul

        tú escuchas
        el sonido más pequeño    es el mar

                                           el bote está sobre la duna
                  en la distancia está un pedazo plano muy azul

     Lo verdaderamente significativo en los poemas tardíos de Gu Cheng es su profunda complejidad, la cual contrasta claramente con la simplicidad de la vida que llevaba en la isla. Es como si la isla se hubiera convertido en la barrera natural para defenderse contra las complicaciones emocionales del mundo de los adultos.
     Su vida en la isla y los poemas creados en aquellos años parecen haber estado relacionados con dos eventos primordiales: el aplastamiento del movimiento estudiantil en la Plaza Tian An Men de Peking el 4 de junio de 1989 y su retorno a Alemania en 1992-1993. La represión en Peking destruyó sus esperanzas puestas en la década de los ochenta y los sueños de Gu Cheng al respecto rondaron por completo alrededor de los siguientes años. Al mismo tiempo, los meses en Berlín rompieron las amarras con la casa y el hogar. Li Ying se había quedado en la isla, pero permaneció con otro hombre antes del retorno de Gu Cheng. Estas complicaciones, tensiones, y aún la angustia mental, dan la impresión de haber ayudado a producir lo mejor de su poesía. Gu Cheng añoraba a Peking, mas sabía que allí él no tenía nada qué hacer. Añoraba los ladrillos bajo la brillante luz solar, los caminos cenicientos a lo largo de las laderas y los viejos árboles de azufaifas.
     No resulta difícil imaginarse al poeta consumido por la angustia durante aquellos años finales de su vida. En sus cartas y poemas últimos encontramos retazos de la vieja y apacible inocencia.
     A través de las décadas de escritura, Gu Cheng exploró las limitaciones del lenguaje para representar las emociones que parecían haberse posesionado de él. En general, su obra encaja en un vocabulario simple y en un modo de presentación nada complejo. Por supuesto que existen importantes excepciones, sobre todo en algunos poemas en prosa, donde el lenguaje mundano y su simbolización alcanzan un plano que toca lo síquico afectivo.
     Gu Cheng experimentó con el lenguaje en sus poemas iniciales y se sirvió de metáforas, imágenes y un léxico relativamente cercano a los lugares comunes. En sus poemas más largos y tardíos las metáforas frecuentemente son extendidas tanto hacia la aglutinación como hacia una sorprendente elaboración.
     La mayor parte de los poemas, dibujos y grabaciones de sus ejecuciones musicales al piano están esparcidos en colecciones limitadas. Se calcula que llegó a escribir más de dos mil poemas. En los años previos a su partida al extranjero (abandonó China en mayo de 1987) Gu Cheng tenía la costumbre de conservar sus poemas y transcribirlos en cuadernos. Esta costumbre, después de los años 1984 y 1985 se fue debilitando. Luego de su salida de China se truncó. Al principio escribía sin orden ni concierto. Posteriormente la escritura se convirtió en un fenómeno natural que reflejaba una norma. Él decía que escribía porque era su forma de respirar. Muchos de sus amigos han ayudado en la edición de sus obras escogidas.
     Una de los críticos de Gu Cheng se refiere a él en estos términos: “Su obra es clara y limpia. Él parecía que nunca había crecido, pero poseía una alta y exuberante inteligencia. De veras fue un espíritu extraordinario”.
     Gu Cheng en una oportunidad afirmó: “Las personas pueden crear como las hormigas y embellecer como los dioses”.




POEMAS  ESCOGIDOS


Encuentro Fortuito

                     la fruta pasada de rojo      cayó en la tierra
                                     las flores se abren al lado
                                             este es el que amó a la fruta

     Yo vengo de un país lejano, en el mar hay pesadas cimas, hay una gran ciudad. Yo nací allí, las paredes son rojas, el color de adentro de las casas reverdece. También hay bulliciosas calles céntricas, silenciosos callejones.
     Yo crecí allí hasta los 9 años, estudié los caracteres chinos, a los 12 años escribí poemas, a los 17 años aprendí cómo transformar la madera en sillas. Yo tuve allí un pedazo de sándalo rojo, a los cinceles los convertí en cepillos, los empujé hasta la noche, barrí las virutas, se las di a los vecinos.

     Esta ciudad sólo tiene primavera e invierno, verano acaso hay, pero con seguridad dormía, despertaba, el agua dentro de la jofaina ya se había congelado, los peces se comieron a todos los pequeños insectos que cayeron dentro, los peces parecían paredes, también eran rojos.

     Yo a los 9 años, a los 12, a los 17 desperté, el otro tiempo es difícil decirlo. Porque yo muy temprano aprendí una magia, esto es, seguir al sol que declina, con los ojos cerrados, siempre podía caerme, me caí a los 11 años – a los 8 – a los 3 – de 1 año y medio – dentro del líquido para bañarse, allí dentro podía encontrar unas pelotas, además comía la mitad de un caramelo. Hubo una vez que me caí por mucho tiempo, me convertí en un tigre.

     Cerrar por largo tiempo los ojos es un tipo de técnica, yo no pienso decírselo a otra persona, porque si no la ejecutas bien tú no puedes regresar a tu patio original, especialmente después que has llegado a ser pájaro y tigre, muy posiblemente tú te sientes en el tejado o encima de la chimenea, de esta manera si no hay por casualidad escalera es muy peligroso. Además después de transformarse en tigre, las personas quedan muy flacas, piensan comer carne de venado un año y entonces pueden comprarla una vez.

(Incompleto)
1991; en la isla


“Necesito una respuesta”

-el 6 de diciembre Gu Cheng dio un recital
y habló en Los Ángeles, California, USA.


     Yo tengo mucho sueño, cuando estoy somnoliento me interno en los sueños. / Vine desde New York, perdí no pocos poemas, por eso esta vez sólo puedo leer los que todavía no se han perdido. / Al ingresar a este salón, yo vi muchas cosas perdidas por los muertos, los vivos las encontraron. / Las personas siempre temen olvidar los asuntos, pero aún olvidan los asuntos más importantes. / Yo estoy sentado aquí, me espero a mí mismo, veo a mi amigo que avanza desde el frente. / La lámpara de aquí es redonda, me permite recordar cuando yo era pequeño que me gustaba un huevo de pájaro. / Yo quiero mucho vivir en el centro de un huevo de pájaro, / pero el mundo me dice que yo nací en un nido, / también me dice que yo nací en el fondo plano de una olla, yo deseo creer esta expresión: / pero en los sueños, siempre hay una voz que dice que no es así, / yo tengo un origen, pero lo olvidé. Yo escribo poemas porque recuerdo. /
     Hay un amigo que creció en los Estados Unidos, en estos días nos encontramos a diario, / hace un momento él me preguntó, por qué debo traer esta gorra. Yo sé que él necesita una respuesta, / yo dije, esto es una antena, puede recibir sonidos de la felicidad. / Él escuchó y manifestó satisfacción, / porque la gorra tiene un uso. / Yo también me sentí satisfecho, / como si encima de mis ojos aún hubiera ojos. / En Nueva Zelanda están de sobra, porque allí hay mucha tranquilidad, / no es necesario que traiga gorra también puedo escuchar el canto de los pájaros, / veo estrellas más allá de las estrellas. / El primer poema que a continuación recitaré, / justamente lo escribí allá, / aún no ha sido impreso en caracteres de plomo, / él esta noche sólo es sonido ______


     esta es la más bella estación
     puede olvidar soñar
     por doquier todo es flor
     se colman las montañas de oscuras sombras que    
     flotan

     estas son las más bellas sombras oscuras
     pueden agitar la luz solar
     suavemente bajan la montaña
     las copas de licor tintinean

     estas son las más bellas copas de licor
     pueden emitir cantos
     colocarlos en flores fragantes y recogerlos
     en las cuatro direcciones todo es sol

     este es el más bello sol
     imprime flores sobre el suelo
     quién desea recoger las sombras
     quién desea recoger los rayos brillantes

     (Incompleto)

Causa de las Estrellas y la Luna

     la rama del árbol desea ir a desgarrar al cielo,
     sólo pincha varios pequeños agujeros,
     ella penetra la brillantez del exterior del cielo,
     los hombres la llaman luna y estrellas 
    
     invierno de 1968


Una Generación

     la negra noche me da negros ojos
     yo los uso para buscar luz
     abril de 1979


Hombre de Nieve

     en tu puerta de enfrente
     yo amontono un hombre de nieve
     representa al torpe de mí
     te espera largo tiempo

     tú tomas una barra de caramelo
     un dulce corazón
     lo entierras dentro de la nieve
     dices que así podrá estar alegre

     el hombre de nieve no ríe
     invariablemente no emite sonido
     llega el sol ardiente de primavera
     lo disuelve limpiamente

     ¿dónde está el hombre?

     ¿dónde está el corazón?

     en la orilla de un pequeño estanque de lágrimas

     sólo hay abejas

     febrero de 1980

Caballón

     ¿el camino es así estrecho?
     sólo es un caballón.

     alfalfa callada y llevada en brazos,
     se prohíbe unir los hombros y avanzar.

     si tú andas conmigo,
     entonces puedes sumar las huellas de mis pies;

     si yo te sigo a ti,
     sólo puedo ver la sombra de tu espalda.

     junio de 1980

Arco

     el pájaro en medio del vendaval
     veloz cambia de dirección

     los jóvenes van a recoger
     un centavo

     los sarmientos a causa de la ilusión
     tocan la seda que se extiende

     las olas del mar a causa del retroceso
     la espalda elevan

     agosto de 1980

http://dosdisparos.com/2013/01/14/cuatro-poetas-chinos-suicidas-por-wilfredo-carrizales/
Older Posts

Subscribe Us

About


Hello, There!

Somos un proyecto multimedia transfronterizo que abarca la difusión digital a través de nuestra revista www.cinosargo.cl y la producción y distribución del libro impreso gracias a nuestro sello editorial



LET’S BE FRIENDS

Etiquetas

  • Referencia a nuestros libros
  • crítica literaria
  • puntos de venta cinosargo
  • Ediciones impresas de Cinosargo
  • nuevas ediciones de Cinosargo
  • ebooks
  • Videos de Cinosargo
  • entrevista autores
  • tea party
  • traducciones
Con la tecnología de Blogger.

Don’t Miss

Conoce nuestras novedades editoriales y no te pierdas de las noticias de nuestros libros y autores

Formulario de contacto

Nombre

Correo electrónico *

Mensaje *

YouTube channel

youtube image
Created By SoraTemplates | Distributed by GooyaabiTemplates